La periodoncia trata los tejidos que rodean y sostienen al diente: encía, ligamento y hueso. La enfermedad periodontal es una de las principales causas de pérdida dentaria en adultos, y en sus etapas iniciales casi no da síntomas.
Señales que conviene no dejar pasar: sangrado al cepillarse, encías enrojecidas o retraídas, mal aliento persistente o sensación de que un diente se mueve. Cuanto antes se trate, más tejido se conserva.
El sangrado al cepillarse no es normal ni pasajero. Es el primer signo de inflamación y el mejor momento para intervenir, cuando el daño todavía es reversible.
Cómo es el tratamiento
- Examen periodontal. Sondaje de cada pieza y radiografías para medir el nivel de hueso.
- Diagnóstico. Determinamos si se trata de gingivitis o periodontitis y su extensión.
- Fase higiénica. Destartraje y pulido radicular por sectores.
- Reevaluación. Medimos la respuesta del tejido tras la primera fase.
- Mantención. Controles periódicos, la etapa que define el resultado a largo plazo.